Cómo hacer videos virales con inteligencia artificial
No es el modelo que uses: es qué escena elegís y a quién ponés adentro. El método que venimos usando, explicado.
Por qué funciona
La gente no comparte lo que está bien hecho: comparte lo que la sorprende. Un video generado de cero, por bueno que sea, no tiene contra qué compararse, y el que lo ve no sabe si es difícil o fácil. En cambio, una escena que ya vio mil veces, con alguien que no debería estar ahí, se entiende en dos segundos y sin explicación.
Por eso nos funcionó tomar escenas conocidas en vez de inventar unas nuevas. Los videos que hicimos así nos los reaccionaron Davoo Xeneize, La Cobra y los chicos de Luzu, que es la forma más barata de llegar a mucha gente: no pagás pauta, la pone alguien que ya tiene la audiencia.
Las cuatro decisiones que importan
1. La escena tiene que ser reconocible
Si hay que explicar de dónde salió el clip, ya perdiste. Funciona mejor un momento que circula hace años que uno que está bueno pero nadie vio.
2. La cara tiene que chocar con la escena
El efecto está en el contraste. Una cara que podría estar ahí no llama la atención; una que no tiene nada que hacer en ese lugar, sí.
3. Los primeros dos segundos deciden todo
En el teléfono la gente decide si sigue mirando antes de entender de qué se trata. El cambio tiene que verse de entrada: si la cara recién aparece a los cinco segundos, no hay video.
4. Vertical, siempre
Un clip horizontal con bandas negras arriba y abajo rinde bastante menos que el mismo contenido ocupando toda la pantalla. Si el original es horizontal, conviene recortarlo antes de generarlo.
Qué hace falta para hacer uno
Una foto de la cara y un clip de entre 4 y 30 segundos. El paso a paso completo está en cómo cambiar la cara en un video, y las decisiones finas —qué clip sirve, cómo escribir las indicaciones— en la guía.
El primero conviene hacerlo corto y en 480p, que sale $3.110: para probar la idea alcanza, y si no funciona no perdiste casi nada. Cuando encontrás una fórmula que anda, se repite; ahí convienen los packs.
Lo que no recomendamos
Poner a una persona real en una situación que la perjudique. Más allá de lo legal —el que genera el video es responsable de lo que hace con él—, en la práctica termina mal: lo reportan, se cae la cuenta, y el alcance que ganaste no vuelve.
Lo que mejor rinde, y de lejos, es lo que hace reír sin dejar a nadie pagando.
Subís una foto y un clip, y en unos minutos tenés el video. Si la generación falla, se te devuelve la plata sola.